martes, 20 de diciembre de 2011

A diez años del Estallido

ESTALLIDO DEL MODELO ECONÓMICO E IMPLOSIÓN DEL SISTEMA POLÍTICO
Escrito por La Redacción   
Este trabajo ha sido realizado por el Dr. Mauro Aguirre con el objeto de ser expuesto en el Congreso Nacional de Ciencia Política, en Rosario, durante los días de Octubre de 2002.-

Creemos que es necesario su repaso para tratar de encontrar las respuestas de aquellos días oscuros del 19 y 20 de diciembre de 2001.

Leer el documento en www.mauroaguirre.com.ar 

A diez años del Estallido

2001
Escrito por La Redacción de la Revista Integración Nacional  
2001. Odisea en el espacio se llamó el film que imaginaba aventuras extraplanetarias emprendidas por una sociedad humana supertecnológica. Pero cuando llegó el año 2001 tal sociedad no existía y no tuvo lugar ninguna aventura espacial.

Por el contrario, el mundo entró a una nueva era de conflictos, tanto sociales como entre las potencias dominantes y los países dominados.

Pocos meses antes, Europa y EE.UU. vivían una nueva belle epoquehacía no tantos años que se había desintegrado la Unión Soviética y desplomado los regímenes comunistas del Este. Ahora los magnates rusos eran las figuras del triunfo del capitalismo en el país de Lenin. En tanto, el petróleo árabe, venezolano o africano abastecía a bajo costo a los enormes automóviles de los opulentos yanquis.

Además, los movimientos nacionales latinoamericanos, como el peronismo, habían sido derrotados, en la mayoría de los casos, por golpes cívico militares de banqueros o exportadores, que asesinaron masivamente e instauraron un Nuevo Orden rentístico financiero que los sucesivos gobiernos de las “democracias de baja intensidad” administraron tranquilamente.

El continente bolivariano no presentaba problemas para Wall Street: desde 1982, con la reocupación de las Malvinas por parte de la Flota de Su Majestad y su aliado yanqui, América Latina había sido domesticada: los gobiernos pagaban puntualmente su descomunal deuda externa, remataban su patrimonio nacional, consolidaban a los multimedios y solicitaban de manera habitual los servicios del mercado internacional de capitales.

En el resto del mundo, central y periférico, parecía que el triunfo de la “corporatocracia” era completo y definitivo.

Pero había signos de tormenta. Ya en 1994, 1997, 1998, 2000 brotaron crisis financieras. El agotamiento de los recursos no renovables y la voracidad del capital financiero pusieron fin a la vida descansada de esa parte privilegiada del globo. Luego de romper con sus antiguos socios de Al Qaeda y de los célebres atentados perpetrados por éstos, el presidente Bush comenzaba una nueva era de rapiña desesperada de hidrocarburos, que siguió luego por Iraq y que ha continuado su sucesor, el Premio Nobel de la Paz, Obama.

Al mismo tiempo, en la Argentina, el sistema económico implementado por Martínez de Hoz, y administrado por Cavallo en tres gobiernos distintos, de facto o de iure, así como por los demás Ministros educados en Chicago y sus compinches de la partidocracia menemista, delarruista o “progresista”, estallaba en mil pedazos.

¿Qué había ocurrido? El Plan de Convertibilidad completó la recolonización del país. Sin industria no había producción y los niveles de consumo popular se desmoronaron. Basta recordar aquellos días: las calles del centro mendocino, con sus locales cerrados y la multitud de subempleados y desocupados que se agolpaban repitiendo escenas de la “Década Infame”.

Los dólares se importaban vía créditos internacionales. El servicio de la colosal deuda externa absorbía las energías del país exhausto. Las grandes empresas del Estado, imprescindibles para la modernidad, como YPF, habían sido enajenadas a la “oligarquía diversificada” y luego al capital foráneo. Los pocos trabajadores que aún tenían empleo registrado, veían que su salario apenas les proveía de sustento. En tanto, frente a los supermercados se congregaban grupos de desesperados que no tardaría en pasar a la acción.

Pero la Casa Rosada estaba ocupada por un nervioso tecnócrata que dirigía la Economía e imponía el corralito financiero. Del imbécil procesalista que ganó las elecciones presidenciales sólo perduraba una torpe sombra: era un viejito estúpido perdido entre los estudios de TV, que sólo saldría de su pusilanimidad al modo de los cobardes: por un instante, amparado en la fuerza bruta, decretó el estado de sitio y se convirtió en responsable político de una treintena de asesinatos. Pero no pudo evitar huir en helicóptero del poder y de la vida política. Abajo, la histórica Plaza y la calle ardían. Trabajadores convocados por la CGT, desempleados, ahorristas enardecidos, todos, se levantaron y lo expulsaron.


De esta manera estallaba la crisis, como sucede siempre, primero en la periferia. Luego llega al centro del sistema. La corporatocracia internacional que monopoliza la producción y comercialización de alimentos empujó en 2011 a los pueblos árabes al umbral del hambre. La respuesta fue la rebelión contra los regímenes autoritarios vendidos al interés euroyanqui: Túnez, Egipto. La lógica del saqueo es indetenible, y los bandidos aprovecharon los tumultos; la CIA y los comandos secretos británicos improvisaron un levantamiento que concluyó con el ciclo de Kadafhi en Libia; al día siguiente, los “rebeldes” firmaban jugosos contratos petroleros y de reconstrucción, como en Iraq.

Hoy la crisis llegó a la Unión Europea: Grecia, España, Portugal, Irlanda parecen la Argentina de Fernando De la Rúa: las cifras de desempleo, pobreza e indigencia, así como de evaporación de la soberanía y gobierno tecnocrático de representantes de las grandes corporaciones financieras con complicidad de sus cómplices de la dirigencia política, de “centroderecha” o de “izquierda” socialdemócrata, refuerzan el parecido.

Alemania y Francia ajustan el cinturón de sus poblaciones y esquilman a sus vasallos de la eurozona. Europa se agita bajo el auge de los “Indignados”. Gran Bretaña reprime a cientos de miles de manifestantes contra el ajuste. En EE.UU.,  ocupan Wall Street y son reprimidos sin contemplaciones por las fuerzas policiales, bajo a extraviada mirada de los burlescos “brokers” que beben champán ante la muchedumbre, devorados “por el miedo y la ambición”. Entre tanto, en Grecia los suicidios aumentan el 40% en los primeros cinco meses de 2011.

Ahora, las metrópolis arruinadas y los bancos, que fueron salvados por sus Estados, necesitan hacer pagar la crisis a la sufrida periferia. Las invasiones y tropelías de la OTAN, las provocaciones petro-ecológistas de la Corona británica en Malvinas y la desesperada carrera para apropiarse de riquezas nacionales y succionar nuestros capitales son la demostración.

Pero América Latina se sobrepuso y con nuestro país, único y diferente porque por él pasó el peronismo, le llevamos diez años de ventaja. Hace menos de una década que en las repúblicas suramericanas los gabinetes “neoliberales” fueron reemplazados por dirigentes que defendieron la soberanía, la economía autónoma, y la integración continental, como Chávez, Evo Morales, Lula o Kirchner. El caso de la Argentina es actualmente un acreditado ejemplo internacional de cómo resistir al FMI y sus aliados locales.

Hoy, el Viejo Mundo vive su 2001. Nosotros debemos unirnos: los argentinos del campo nacional y los latinoamericanos, para seguir adelante y que la Plaza de Mayo sea la del Bicentenario o la de Octubre, marcando siempre el camino histórico del pueblo de la Nación hacia una sociedad más justa.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

CURSO AUDIOVISUAL DE PENSAMIENTO POLÍTICO ARGENTINO: CULTURA NACIONAL LATINOAMERICANA Escrito por Mauro Aguirre

La siguiente producción tiene su origen en la Cátedra anual, dividida en dos cursos,  Pensamiento Político Argentino I, y Pensamiento Político Argentino II, a cargo del Dr. Mauro Aguirre, que se ha dictado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo entre los años 2003 a 2010.

VER AUDIVISUAL COMPLETO

lunes, 5 de diciembre de 2011

Instituto de Revisionismo Histórico

LA REACCIÓN LIBERAL
Escrito por La Redacción de la Revista Integración Nacional   
La falsificación (de la historia) ha perseguido precisamente esta finalidad: impedir, a través de la desfiguración del pasado, que los argentinos poseamos la técnica, la aptitud para concebir y realizar una política nacional. Mucha gente no entiende la necesidad del revisionismo porque no comprende que la falsificación de la historia es una política de la historia, destinada a privarnos de experiencia que es la sabiduría madre” (Arturo Jauretche).

El decreto 1880/2011 que lleva las firmas de la presidente Cristina de Kirchner; del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; del ministro de Economía, Amado Boudou y del ministro de Educación, Alberto Sileoni, ha generado una nueva reacción por parte de los herederos de Don Bartolo. El mismo, crea el Instituto Nacional de Revisionismo Histórico Argentino e Iberoamericano Manuel Dorrego, con carácter de organismo desconcentrado, para "el estudio, la ponderación y la enseñanza de la vida y obra de las personalidades de nuestra historia y de la Historia Iberoamericana" y tendrá como objetivo "revisar el lugar y el sentido que les fuera adjudicado por la historia oficial, escrita por los vencedores de las guerras civiles del siglo XIX".


El 28/11 dos notas publicadas por el diario La Nación, una de la redacción del diario y la otra firmada por Beatriz Sarlo, advertían sobre el peligro de la creación de dicho Instituto ya que sería urgido para la instauración de un pensamiento único del pasado”, el cual, “podría ser un centro que irradie su historia a la escuela”, lo que“se convertiría en algo más peligroso”.

Los argumentos de Sarlo, a la sazón vocera del diario fundado en 1870 por Bartolomé Mitre para que resguardara desde la tribuna sus intereses y evitar, falsificando la historia, que se supiera la verdad sobre el baño de sangre que el ilustre porteño realizó en el interior del país con nuestros hermanos gauchos o en Paraguay con la guerra de la Triple Infamia, son los siguientes:

“Hoy, el revisionismo (que no se practica en la universidad, donde se lo estudia cómo se estudian las obras del pasado) es una especie de fósil que vive en el paraíso de los best-sellers”. Debemos aclarar que no se lo estudia porque  ha habido una imposición cultural por parte de los sectores concentrados de la Argentina, evitando conocer nuestro pasado y condenándonos a ser un país agro-exportador que es el destino, que según Mitre y la oligarquía, tenemos como país. Ser la granja de las potencias coloniales, total ellos nos proveerán de manufacturas (léase División Internacional del Trabajo). Sigue;  “Una veta del mercado editorial con novelas buenas y malas, biografías y libros de divulgación más atractivos, sin duda, que las ponencias de los simposios de historiadores”. De esta manera, desprestigia a historiadores de la talla de José María Rosa. Con esa liviandad frívola, malintencionadamente cataloga a grandes revisionistas, quien efectivamente ha usufructuado la “veta del mercado editorial”, sin conocer que estos no escribían para “vender”, sino por la grandeza de la patria. Como decía Jauretche “Lo de ahora no se puede resolver sin primero entender lo de antes”. Sigamos con Sarlo.

“No faltan razones de popularidad: su versión del pasado es simple, con malos y buenos, elites y masas, pueblos y oligarquías enfrentados en una wagneriana guerra prolongada. Todo es fácil de leer. Comparados con una página de Tulio Halperin Donghi (nuestro historiador máximo según las más variadas opiniones), diez libros revisionistas actuales suenan tan sencillos como una canción alpina”.Cabe destacar que es preferible leer los 13 tomos de Historia Argentina de Rosa antes que una sola de las aburridas páginas de Donghi. También aquí, hay un propósito encubierto. La historia oficial, la que nos enseñan en los distintos niveles de educación, no es más que una seguidilla aburrida de hechos históricos desvinculados con fechas y nombres inmutables. De esta naturaleza son los libros del antiperonista Donghi, que planteaba que el peronismo había impuesto la máxima dosis de fascismo posible que la Argentina podía soportar, explicando la realidad Argentina a partir de una categoría europea. Esta versión oficial de la historia fue escrita por los que ganaron en Pavón y condenaron al ostracismo a grandes patriotas como Artigas, Moreno, Monteagudo, entre otros. Pero aún hay más.

“En el decreto del gobierno hay, finalmente, un elemento más peligroso. Desde la transición democrática por lo menos, juzgada por todos los criterios de la disciplina, la historia argentina es de gran nivel. Investiga sectores populares, anarquistas y sindicalistas, movimientos campesinos, mujeres; no hace historia de "grandes hombres", no se ocupa de establecer una tabla de posiciones. Hay historiadores universitarios de todas las tendencias ideológicas, todos responden a las reglas que definen su disciplina. El gobierno pasó por alto esto (…)”. Los historiadores, que responden (¡!) a la disciplina, según Sarlo son: Tulio Halperin Donghi, José Luis Romero, el socialista democrático quien fuera interventor de la Universidad de Buenos Aires durante la Revolución Fusiladora del ’55.

“El Instituto de Doctrina podría convertirse en un rincón arcaico y polvoriento. Pero también podría ser un centro que irradie su "historia" a la escuela. Allí se convertiría en algo más peligroso” concluye esta prestigiosa periodista, alarmada por el hecho de que alumnos  ávidos de comprender su pasado histórico, luego la señalen porque trabaja para el diario fundado por el fratricida autor de “Historia de Belgrano y de la independencia argentina”. Teme que el instituto se convierta en historia oficial.

Celebramos, a pesar del diario “La Nación”, desde RIN la creación del Instituto Nacional de Revisionismo Histórico porque es una deuda pendiente con la memoria y el pasado del pueblo argentino como así también, con la de nuestros próceres que lucharon por la Patria Grande y que fueron rescatados por  grandes pensadores que amaron a su patria, parafraseando a Perón, no por sus vacas y sus campos si no por sus hermanos de Nación.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

!OJO CON EL DÓLAR BARATO!

¡Ojo con el Dólar barato!

La clave para que un país periférico como la Argentina avance en la senda de una sociedad más justa de acumulación y distribución equitativa de la riqueza siempre se ha sintetizado en el binomio: Dólar caro - Dinero barato. 201 años demuestran que cuando no se aplicó este precepto la renta Argentina se concentró y se transfirió al exterior.

Es preocupante que en el transcurso de este año se hayan transferido al exterior aproximadamente U$ 25.000 millones de dólares. Las medidas tomadas por el Gobierno Nacional en las últimas semanas tienden a frenar esto. Pero resulta claro que por ahora no es suficiente y se presenta como necesario romper con la convertibilidad.

Por ejemplo: en materia de turismo parece que hubiéramos vuelto a la primacía del 1 a 1 y los viajes a Miami de la época de Menem-Cavallo-De la Rúa, debido a que el precio del dólar permite vacacionar más barato en el extranjero. Esto también produce transferencia de riqueza al exterior! El diario Los Andes de hoy refleja con claridad lo antedicho:

 http://www.losandes.com.ar/notas/2011/11/23/dolar-barato-crece-demanda-viajes-exterior-608348.asp

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sobre nacionalización de la banca. Por Arturo Jauretche

Me permito traer a la página a uno de los Argentinos más grandes del Siglo XX para tratar de comprender desde un punto de vista nacional y democrático, con una explicación de hace 50 años, la crisis actual  del sistema rentístico financiero y sus posibles soluciones.




Por Arturo Jauretche 


Extractos de una nota de Arturo Jauretche publicada en Santo y Seña, el 9 de febrero de 1960. 

(...) voy a entrar en un tema que es fundamental para la ejecución de una política nacional: la nacionalización de la banca. Impedirla ha sido uno de los objetivos fundamentales del acceso al poder de los vendepatrias. No sólo se han derogado las disposiciones que tendían a hacerla efectiva, sino que se siguen creando las condiciones destructivas. 
Y uno de los medios más eficaces es desprestigiar los instrumentos bancarios del Estado. Estamos ahora en una campaña de desprestigio de los mismos, igual a la que se hizo enseguida de 1955. Es que el que maneja el crédito y lo orienta, maneja a la economía del país con mucha más eficacia que el gobierno, con todos sus instrumentos (...). 
El que maneja el crédito maneja más la moneda que el que la emite. 
El que maneja el crédito maneja más el comercio de exportación e importación que el que compra y el que vende. El que maneja el crédito estimula determinadas formas de producción y debilita otras; el que maneja el crédito establece qué es lo que se ha de producir y qué es lo que no; determina lo que puede y lo que no puede llegar al mercado con facilidades de venta y maneja por consecuencia el consumo. 
El que maneja el crédito crea moneda de pago y poder adquisitivo. 
El que maneja el crédito decide qué se produce en el país y qué no se produce, quién lo produce, cómo lo produce, cómo lo vende y cómo lo acapara; adónde lo exporta y en qué condiciones: determina las condiciones de la plaza, incide en la bolsa, todo, en una palabra. 

El secreto de la prosperidad o la decadencia, del desarrollo o del atraso, está en gran manera en los bancos. Las disposiciones jurídicas, las leyes de promoción, la organización de los negocios, no son más que la anatomía de la sociedad económica (...). Pero el dinero es la fisiología de una sociedad comercialista. Es la sangre que circula dentro de ella, y el precio del dinero, su abundancia o escasez, está determinado por el sistema bancario. 

LOS BANCOS DAN DINERO 
El dinero de los Bancos no es de los Bancos. Es de la sociedad toda que allí lo deposita, y de allí sale multiplicado en forma de préstamos. Los Bancos crean dinero a través del crédito, porque los depósitos convertidos en crédito se multiplican varias veces; así la abundancia o escasez de dinero contante y sonante en circulación, por su imagen repetida varias veces en el múltiple espejo del crédito bancario. Así, crear moneda es una función del Estado, que éste debe vigilar cuidadosamente para adecuarlo a las necesidades del mercado, sin que falte porque entonces caemos en la tiranía del dinero, y sin que sobre que es lo que llaman inflación. 

LOS CIPAYOS Y LA BANCA PRIVADA 
Destruir la nacionalización de la banca fue y es un objeto fundamental de los cipayos: retornar al sistema anterior a la misma. Los Bancos al margen del Estado. 

Pero los propietarios de los bancos privados no son los depositantes, sino un grupo de financieros que controla su capital accionario, recoge los ahorros de los depositantes y los dirige hacia fines que interesen a ese grupo financiero; así cuando ese grupo financiero está ligado con determinadas industrias, al desarrollo de esas industrias dirige la banca, teniendo en cuenta, no el tipo de desarrollo industrial que interesa al país, sino el que le interesa a su grupo. 

Cuando el banco es extranjero o está ligado a los intereses de la exportación o de la importación, dirigirá su política a beneficiar a exportadores e importadores, en una economía que ya ha sido puesta a disposición del interés comprador y vendedor extranjero. 

Esto es elemental, pero se objeta que el banco privado está mejor manejado y hace mejores inversiones. Lo de mejores inversiones es un concepto también relativo, porque un negocio puede ser muy bueno para el negociante e inconveniente para la colectividad. 
También se dice que los fondos son mejor manejados. Pero en la corta experiencia que llevamos desde 1955, varios bancos privados han puesto en evidencia que su ética está muy por debajo que la de los bancos oficiales que se intenta desacreditar. También se dice que en el caso hipotético, si los bancos son oficiales, el que paga las consecuencias es el país, pero en lo que va del siglo el país sólo ha pagado las consecuencias de los malos negocios de la banca privada, como en el caso del Instituto Movilizador de la Década Infame, en que los pasivos incobrables de la banca privada fueron transferidos a la colectividad, que se hizo cargo de sus malos negocios y se sus entronques con la oligarquía y los intereses financieros. 

Además, una banca nacionalizada está en condiciones de controlar una crisis, graduando sus reclamos, administrando sus recursos, según las condiciones de solvencia de una plaza y nunca provocará deliberadamente un "crack"; con una dirección única concentrará todos sus esfuerzos en evitarla. 
Una banca privada puede provocar una crisis deliberadamente, con que varios de los bancos se pongan de acuerdo, o puede hacerlo dejándose arrastrar por el pánico y por el sálvese quien pueda (...). 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Cortesía de Revista Integración Nacional

Sobre la importancia de que los argentinos se reapropien del debate público
La RIN se ha expresado en varios de sus números sobre la necesidad de poner en completa vigengia la Ley de Serviciosde Comunicación Audiovisual, la cual fue sancionada y promulgada el 10 de octubre del 2009.
Desde entonces la aplicación ha sido parcial, porque está pendiente uno de sus artículos más importantes: el 161, que establece el plazo de adecuación a la nueva normativa, y tiene por finalidad la desmonopolización de los medios de comunicación.
Desde la redacción, decididos publicar la posición del Movimiento de Integración Nacional frente al asunto, la cuál fue vertida en Audiencia Pública, en el Congreso de la Nación el 10 de setiembre del 2009.
Hoy en día se sigue observando la importancia de la desmonopolización de los medios de comunicación y su permanente desinformación, para tratar de desestabilizar al gobierno y favorecer otros intereses, ajenos a los del pueblo argentino.
Claro ejemplo es el tratamiento mediático que le dieron a las medidas adoptadas en las últimas semana al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Las cuales buscan impedir la transferencia de renta nacional al exterior.
Sabemos quienes son. Sabemos que intereses representan. Lo dijimos en el 2009; lo sostenemos y lo profundizamos aquí y ahora: exigimos la aplicación en su totalidad de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
MALVINAS VOLVEREMOS
Sobre la importancia de que los argentinos se reapropien del debate público

La soberbia monopólica de los medios de comunicación masiva en la Argentina, ha denominado a la discusión por parte del Congreso de la Nación de la ley que trata sobre la prestación de servicios audiovisuales como “ley de control de medios”.

El ciudadano desavisado, castigado por una suerte de pensamiento único desde el nefasto 24 de marzo de 1976, ratificado por la Ley de Radiodifusión de la dictadura, y profundizado este castigo por las presidencias de De la Rúa y Menem, ingresa en el presunto debate en el que se escucha una sola voz, con el objeto de discutir sobre cómo un gobierno hegemónico controla los medios. Muchas veces con un tenue barniz universitario aplica aquella vieja categoría de “vigilar y castigar”.

Sin embargo, veamos quiénes controlan e impiden el debate de la cosa pública. Losgrandes medios pierden el 76 % de sus licencias. Peligrosos empresarios como los Vila en Mendoza, asociados con aquel hombre de triste memoria a la vez socio de Adelina de Viola, Mascanosa y la CIA, José Luis Manzano, menemista para más datos, dice que: “esta es la violación jurídica e institucional más grande que haya sufrido el país”. Es el mismo que se ha apropiado en forma ilegal de 40 hectáreas pertenecientes a la Universidad Nacional de Cuyo, hoy carente de provisión de agua potable, y que por ser el principal accionista de la empresa que provee de esta esencial necesidad humana, se propone mediante esta estafa, hacer uno de los más grandes negociados inmobiliarios de que la provincia de Mendoza tenga memoria. Las autoridades universitarias, el Consejo Interuniversitario Nacional y el Movimiento Estudiantil sin distinciones están contestes en que esta sí es “la violación jurí-dica e institucional más grande que haya sufrido el país”, o por lo menos la provincia.

Con el objeto de dar algunas precisiones, hemos constatado que hay 7 grupos de medios que controlan casi la totalidad de las comunicaciones en la Argentina. Estos 7 grupos podrían perder si se aplica la ley, un total de 276 licencias sobre 360 que hoy tienen en su poder. El Grupo Clarín se vería obligado a perder 236 de las 264 licencias que el Comité Federal de Radiodifusión (COMFER) identificó en manos del multimedio, que obviamente clamará por la “libertad de prensa”. El viejo Jauretche y otros de los cuales hemos aprendido le llamaron “libertad de empresa”, o la libertad del zorro en el gallinero para comerse a las gallinas, o etcétera etcétera, variaciones sobre el mismo tema.

La ley desarmaría en tal caso el negocio de la empresa que conduce Magnetto que más ganancia le deja, el cable. Facturación anual aproximadamente de 3 mil millones de pesos.

Los Magnetto, los Vila, pueden pagar el silencio cómplice o los dichos intencionados demiles de periodistas con estos ingresos, y también unos cuantos diputados, como un tal

Tanús, presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia de Mendoza, del cual jamás se conoció una sola opinión importante. Salvo su familia y algunos afiliados al Partido Justicialista nadie lo conoce, y sin embargo, cobró celebridad en los últimos días, porque en una media lengua incomprensible, dijo algo así como “se tendría que tratar el tema después del 10 de diciembre porque divide a la gente estos temas”.

La dirigencia política argentina se ha colmado de estos tales Tanús. Han copado los partidos mayoritarios, entre ellos el Partido Justicialista. Habría que recordarle que Perón también dividió a la gente. Pero… dejemos la anécdota y sigamos con Clarín.

El Grupo Clarín, que efectivamente está nervioso, tiene participación en 5 operadoras:

Cablevisión (56 %), Multicanal (55 %), Cablevisión Digital (48,94 %), Teledigital Cable S.A. (49,94 %) y Supercanal Holding (20 %, donde es socio de Vila-Manzano). En total, suma 244 licencias y concentra el 47 % de los abonados del país. Con la nueva regulación que establece un tope de 24, el holding tendría que sacrificar unos 220 permisos. A pesar de estos números, a los periodistas más democráticos del grupo les preocupa la “hegemonía del gobierno”.

Frente al silencio de legisladores, dirigentes políticos, que debieran estar defendiendo el regreso del debate público en la Argentina, vicio del que participan algunos sindicatos como por ejemplo el Sindicato de Prensa, cuyos dirigentes en la provincia de Mendoza no se han pronunciado sobre el tema, puesto que sus reuniones con vetustos ex funcionarios del gobierno de la provincia, los Carral o el ex senador nacional por la provincia de Mendoza, el poroto De La Rosa, que tampoco conmovió con su paso a nuestra provincia el ejercer tan altas magistraturas, le impiden atender estos temas para ellos minúsculos como impulsar la que es quizás una de las leyes más importantes desde 1983 hasta la fecha que tiende a corregir, contrariamente a lo dicho por el empresario Vila, un gran despojo que ha sufrido el pueblo argentino, que es la expropiación del debate público.

Siguiendo con los números de los preocupados por la hegemonía gubernamental, el Holding Supercanal manejado por Vila, chupete Manzano y Cía., maneja actualmente 30 licencias, perdería por lo menos 6.

El conglomerado de nuestro comprovinciano adolece de los mismos vicios que conforme a la ley debiera resolver, puesto que posee canales de aire, entre ellos América TV, etcétera, y además controla 15 emisoras de radio. Obviamente todos estos medios de comunicación y de sus socios estás muy preocupados por la hegemonía del gobierno.

A partir de la vigencia de la ley, deberán readjudicarse las licencias quitadas, y los viejos actores quedarán fuera del reparto. A medida que avanzamos en esta explicación se entiende más lo que estamos discutiendo.

La oposición sigue sin encontrar un líder que las reagrupe, según se quejan los medios.Sin embargo, todos le copian a Joaquín Morales Solá, que sería el vocero oficial de todo capital concentrado, vacuno, sojero, financiero o mediático, de capital nacional o extranjero que pudiera existir en la Argentina. Escritor con remilgos que con circunloquios y eufemismos, dice siempre lo mismo: este gobierno de contenido popular debe terminar. Es lógico que lo diga este personaje, editorialista del diario La Nación. Periódico fundado por don Bartolomé Mitre, para que custodiara su posteridad. El puro presente de don Bartolomé lo cuidó el ejército de la época, que le permitió perpetrar juntamente con otros ejércitos similares de la región, el peor genocidio del siglo XIX, la Guerra del Paraguay. Grandes argentinos como Alberdi lo criticaron ferozmente, pero para que las razones de aquella matanza no llegaran a los oídos y a las entendederas de las nuevas generaciones, hacía falta un diario. Pero después apareció la radio, la televisión, y en fin… hacían faltan esas cosas.

Es muy difícil que organizaciones o partidos en nuestros días, tan comprometidos están muchos, se expresen con argumentos claros y contundentes respecto a la concentración de los medios de difusión en nuestro país, a tal punto que, hemos tenido que asumir la responsabilidad que creemos que nos toca a los estudiantes universitarios. Como decían los reformistas del ‘18, “estamos pisando una hora americana”. Pero para que el camino pueda ser recorrido, los primeros pasos deben darse sobre las ruinas del capital concentrado de los medios de comunicación en la Argentina y en el resto de la América Morena, para que los americanos hispano parlantes podamos discutir sin mordaza, los asuntos que nos preocupan.

Como decía Morgentheau, la forma más eficaz de dominar a un país es la dominacióncultural, puesto que si el dominado habla y piensa como el dominador, se lo saquea singastar una sola bala, transformándose en el más eficaz instrumento de dominación. Si el vicepresidente de la Nación demostró haber leído tan poco al haber planteado en Yapeyú que San Martín había libertado el Ecuador, podríamos decir que es un discípulo de Morgentheau por el absurdo. Vale decir, él ha aprendido a pensar como el dominador sin haber leído a Morgentheau, y sin saber de que se trata.

Ante cada problema fundamental, el Ingeniero Cleto Cobos, jamás emite una opinión.Dice cosas como por ejemplo; “no es el momento”, “es demasiado apresurado”, o “busquemos el consenso”, pues por ignorante o por militar concretamente en el bando de los contrarios, no entiende que los países no se liberan a partir del consenso sino del disenso.

Los pueblos disienten con el estatus quo que los condena a vivir tan pobremente como viven, y a partir de disentir, crean situaciones nuevas y más favorables. Dicho de otro modo, el vicepresidente cuando quiere patear hacia adelante, al próximo Congreso el tema de la Ley de Radiodifusión, no busca ningún consenso, busca defender los intereses que concentran hoy los medios en pocas manos, y por omisión, vale decir, por no expresar opinión, no se maneja democráticamente, sino en términos reaccionarios, buscando la posibilidad de que las características más transformadoras de esta legislación aborten en el camino. No es casual que haya legitimado la presencia política del frívolo de De Narváez, a la sazón, propietario de parte del canal América, cuando era citado por la justicia para explicar su relación con el narcotráfico. Cabe aclarar que grupos de narcotraficantes manejan muchos medios de comunicación en México, y que han participado activamente en el golpe de Estado en Honduras, y este seguramente efímero personaje de la política gaucha, De Narváez, entiende que en Honduras no ha habido golpe de Estado. Cobos, por su parte, no entiende nada. Los cantores se juntan por la tonada, y ciertos intereses y estas vacuas expresiones de la dirigencia política actual, también.

Los reformistas de 1918 tenían el propósito de eliminar el último bastión de los contrarrevolucionarios de mayo refugiados en la Universidad clerical para transformarla en una Universidad nacional, democrática, popular  y latinoamericana. Hoy como ayer, el movimiento estudiantil tiene como principal enemigo a los contrarrevolucionarios del siglo XXI expresados en una dictadura mediática sostenida por diputados, profesores e inteligentes de alquiler.

Con esta medida, el gobierno nacional crea una histórica oportunidad para que los argentinos nos unamos tras una bandera que hace a nuestra soberanía política. El movimiento estudiantil, consultando la mejor tradición nacional, democrática, popular y latinoamericana, lucha decididamente en pos de la nueva ley, porque queremos tener un dolor menos conquistando ésta, que es una libertad más.